La solución al problema de la cesantía es una obligación de los congresistas antes de aprobar el nuevo Código laboral. Y de no hacerlo, se cometería el peor error histórico para formalizar el empleo en la Republica Dominicana.
La versión de la ley que circula en los pasillo del congreso es un retroceso, un bofetada contra el 54% de los trabajadores informales del pais que no reciben ningún beneficio social. Están totalmente desprotegidos, salvo que tengan un seguro médico subsidiado. Y la razón de esa informalidad tiene un nombre: La “Doble Tributación”.
No se trata de eliminar de un plumazo la cesantía y mucho menos el pasivo laboral por este concepto. Se trata de llegar a un acuerdo entre trabajadores y empresarios para que en un plazo razonable esa cesantía quede sin efecto. Por ejemplo, que la cesantía se aplique solo en los primeros 5 años a los nuevos empleos. Otra opción es un seguro de desempleo que existe en la mayoría de los países, financiado por la empresa, el empleado y el estado. También se aplican ambas modalidades. Otra opción es usar parte del costo de la cesantía para aumentar el aporte del empleador al fondo de pensiones del trabajador asegurándole un retiro mas digno.
Si las empresas dominicanas quieren competir en el futuro, la IA será la clave y mucho empleos formales se perderán. Es un reto para el gobierno y para la sociedad por lo que un seguro de desempleo, con aporte tripartito, es la única alternativa para proteger a esos trabajadores desplazados.
Formalizar un trabajador implica un costo laboral adicional entre 30% y 40% dependiendo del salario y otros beneficios y solo la cesantía representa entre un 10% y 15% de ese costo. Por eso la mayoría de la MiPymes operan en la informalidad pagando salarios mínimos por debajo de lo establecido en la ley. Y lo más grave es que, emplean inmigrantes indocumentados para reducir aun mas sus costos.
¿Por qué la cesantía pesa tanto? Porque no es un pago mensual visible como la TSS, sino un pasivo acumulativo, que se hace insostenible a través de los años lo que implica que mientras más tiempo permanece un empleado, mayor es el compromiso financiero futuro, y más difícil resulta reestructurar la empresa para aumentar su competitividad. J.P Morgan señala que los bancos no quieren más banquero sino expertos en IA. Un robot será tu oficial de crédito en el futuro cercano.
