El juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, ratificó su decisión de no permitir la reproducción del testimonio como testigo de Gregory Adames durante la audiencia preliminar seguida a los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat.
El magistrado consideró que la audiencia preliminar no puede convertirse en un “juicio anticipado”, advirtiendo que permitir el interrogatorio de testigos en esta etapa desnaturaliza la función del juez de instrucción. El juez señaló que en la audiencia pueden hablar las víctimas en el momento en que sus abogados lo requieran.
Mejía explicó, en un lenguaje llano dirigido tanto a las víctimas como a los imputados, que su rol actual es realizar un juicio de valor sobre la acusación y no sobre el fondo de las pruebas testimoniales.
“La norma establece que el juez debe velar para que en la audiencia preliminar no se pretenda resolver cuestiones propias del juicio. Si se reproducen los testigos, se está convirtiendo en un juicio anticipado”, acotó el juez, citando el artículo 305 del Código Procesal Penal.
El magistrado recordó que la jurisprudencia dominicana y la Corte de Apelación han sido reiterativas al establecer que la valoración de testimonios y cuestiones de fondo le corresponden exclusivamente al tribunal de juicio, no a la etapa preparatoria.
Un proceso en “tiempo récord”
Ante las quejas sobre la duración del proceso, el magistrado aclaró que, al tratarse de un caso de tramitación compleja, los plazos se duplican. Afirmó que, a pesar de la cantidad de personas involucradas, el tribunal ha avanzado con celeridad desde que fue apoderado en enero. Calificó el ritmo actual como un “tiempo récord” para este tipo de expedientes, que suelen durar hasta dos años en la fase de instrucción.
Tras analizar los planteamientos de la defensa y la querella, el tribunal rechazó el recurso en cuanto al fondo, confirmando la decisión de no escuchar testimonios en esta fase.
Finalmente, el magistrado recordó que el señor Adames, quien figura tanto como víctima como testigo, tendrá su oportunidad de declarar en calidad de víctima si sus abogados así lo estiman, pero nunca bajo las reglas de producción de prueba testimonial propias de un juicio de fondo.
