Más de una docena de querellantes, entre ellos sobrevivientes, se presentaron ante el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, a quien le manifestaron sus deseos de justicia o un cambio de la tipificación jurídica en el caso Jet Set.
Durante la audiencia de este lunes, los familiares de fallecidos en la tragedia pidieron a magistrado Raymundo Mejía enviar a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat a juicio de fondo.
Asimismo, mostraron su rechazo hacia el comportamiento de los hermanos Espaillat, quienes según los testigos han mostrado una “falta de empatía con cada uno de los dolientes”.
Gregorio Adames, quien se desempeñaba como empleado en el nombrado centro nocturno, fue el primero en dirigirse al juez. Adames expuso presuntas negligencias de los propietarios del Jet Set, las cuales consideró dieron lugar al desplome del techo que puso fin a la vida de 236 personas.
De acuerdo a Adames, los problemas estructurales y eléctricos no eran nuevos y sostuvo que Antonio y Maribel Espaillat, tenían conocimiento de esa situación.
“Desde 2023 había cables provisionales. Los técnicos decían que no se podía abrir, pero él (Antonio) decía que esa semana se abría porque se abría. Prefería resolver con intercambios que invertir en lo que realmente se necesitaba”, declaró.
Simón Bolivar Soto y Elsa Digna Mejía, pidieron justicia por su hijo Simón Bolívar Soto Mejía, quien falleció en la tragedia.
Bolivar Soto externó al juez su confianza en que se hará justicia, al momento que consideró que las “pruebas que se han presentado evidentemente conducen a un homicidio voluntario y dolo eventual”.
“Esto no quiere decir que usted va acoger una sugerencia nuestra porque esa es la facultad de usted, valorar las pruebas pero este testimonio que acabamos de escuchar de Gregory, creo que sobran las palabras. Confiamos en que se haga justicia, y este es el camino por donde se comienza, que esos culpables reciban la sanción que deben cumplir”, afirmó.
Agregó que los hermanos Espaillat se “inculpan al tratar de comprar acusadores”, y afirmó que estos trataron que negociar con él y su esposa, lo cual rechazaron.
Alcides Acosta, hermano de Edwin Acosta y cuñado de Isamar Soriano, quienes fallecieron en el Jet Set, expresó que sus parientes dejaron dos niños en la orfandad, a quienes espera que se le brinde la justicia que merecen.
“Esos niños preguntan hoy por sus padres y decirles que no están, si no decirles que parece difícil que su proceso sea llevado a cabo con dignidad, y que este país les va a brindar la justicia que merecen. Estamos aquí como cada lunes, pidiendo por esos niños huérfanos de padre y madre”, declaró.
Acoste le manifestó al juez que “está sobre sus hombros, sobre su responsabilidad que todos los niños huérfanos mañana cuando tengan conciencia sepan que este país se hizo lo correcto”.
Socorro Valera, madre de la fallecida, Yafreidy Montás Valera, reclamó la falta de empatía de Antonio y Maribel Espaillat, de quienes expuso que no recibió unas disculpas.
“Su falta de empatía con cada uno de nosotros los dolientes fue que ni siquiera tuvieron las condolencias de dirigirse a nosotros los dolidos para decir lo siento, eso es demasiado, eso es mucha falta de amor, eso es mucha falta de conciencia”, manifestó Valera.
Al hablar de su hija, Valera manifestó que lo perdió todo, ya que su hija era su sostén y su apoyo. “Mi hija, una niña modelo, psicóloga industrial, la única que el señor me regalo. No sé cómo estoy de pie, porque se me fue todo”.
“Yo como madre exijo justicia por la vida de mi hija, por esa negligencia, por esa falta de empatía, por ese amor al dinero. Exijo justicia por la vida de mi hija y todos lo que cayeron ese ocho de abril”, apuntó Valera.
De igual forma, Ramona Patricia, madre de la occisa, Estefany Avendaño Patricia pidió que el caso no quede impune.
Patricia sostuvo que los hermanos Espaillat “sabían lo que estaba sucediendo ahí, a ellos les daba tiempo de suspender, pero la avaricia, el dinero, el poder, el apellido… no magistrado, justicia, yo quiero justicia”.
Señaló que Avendaño Patricia, quien tenía 23 años, visitaba la discoteca por primera vez para una fiesta de cumpleaños. “Justicia por ella y por todos los que cayeron ese día por culpa de ellos, lo pudieron evitar”.
Deyanira Sosa, madre de la fallecida Melissa Yismel Tejeda Sosa expresó su Esperanza en la justicia dominicana, y en que el juez enviará a juicio de fondo a los hermanos Espaillat. Además pidió que se pueda cambiar la tipificación a un homicidio voluntario y dolo eventual.
“Familia Espaillat me dirijo a ustedes con todo el respeto como ustedes merecen como padre, como madre, como hijos. Solo les pido que no busquen más la verdad, porque la verdad las tiene en las manos. Para que ustedes puedan tener paz, acepten sus errores”, dijo Sosa a los hermanos Espaillat en el tribunal.
Marta Almonte, madre de Annia Giselle Vargas Almonte, quien murió bajo los escombros de la afamada discoteca, exhortó a los hermanos Espaillat le pidan perdón al pueblo dominicano.
Almonte dijo al juez que el testimonio de Gregory Adames es suficiente evidencia para el caso, ante lo que expresó que “confió en el Todopoderoso que usted va actuar confirme a la ley de Dios”.
“Como decía la compañera, esto es en símbolo de la sangre derramada de nuestros parientes, estamos en pie de lucha hasta el final, yo confió en la ley y usted como hijo de una madre póngase en el zapato mío que fuera su madre que tuviera pasando por el dolor mío”, destacó.
Cristóbal Hilario Moya, quien es sobreviviente, dijo al juez que la manera de dar justicia es cambiar la tipificación del caso a homicidio voluntario y dolo eventual.
Hilario Moya recordó que cuando su hijo fue a comprar la boleta para el concierto de Rubby Pérez, le advitirtió que el lugar presentaba muchas filtraciones.
”Él me estaba dando un aviso (su hijo). Mi hijo que fue esa vez se dio cuenta de los problemas de la discoteca, y los Espaillat que se pasaban los días ahí no se daban cuenta de eso. Nosotros exigimos justicia, que este homicidio tenga la pena máxima”, manifestó Moya.
Otra de las sobrevivientes que se apersonó al tribunal fue Darisleidys Lebrón, quien contó que su pareja falleció en el lugar y desde entonces, no puede dormir.
“Vuelvo y solicito justicia, lo que todos nosotros hemos exigidos hasta este momento es justicia, con algo que no se puede catalogar como homicidio involuntario. Ahí perdí a mi pareja. Nadie debería ver un familiar, una pareja, a un amigo en las circunstancias que yo vi el mío”, expresó Lebrón durante la audiencia.
Maritza Díaz, madre de la fallecida Katherine Esther Coronado Díaz, relató que su hija dejó un niño en la orfandad tras haber asistido a la discoteca para el cumpleaños de una amiga.
“Mi nieto y yo estamos a medio vivir, porque estamos sobreviviendo a haber perdido a mi gran amor. No se cómo responder al hecho de perder mi única hija. En el caso mío, yo dependía de mi hija. Tan inteligente y trabajadora, ella se ocupada de mí y de su hijo”, indicó Díaz ante el magistrado.
El último en dirigirse al juez fue Eliezer Pérez, hermano del merenguero Rubby Pérez. Este contó que el fenecido le había confesado que rechazaba presentarse en el escenario del Jet Set era porque “Antonio Espaillat no respetaba a los artistas ni al público”.
“En noviembre del año pasado (2024), le reclamé a mi hermano que por qué él era el único merenguero que era cascarrabias, que no asistía a Jet Set, y obviamente le hice reclamo porque aunque yo no asisto a fiestas, sí tenía muchos allegados amigos en el Distrito que me decían que no podían bailar con mi hermano porque no se presentaba en Jet Set, que era la discoteca de la capital”, relató.
Pérez pidió que la justicia terrenal actué con firmeza y evite que el dolor social por la muerte de las 236 personas en el Jet Set, continúe creciendo.
