Por segundo día consecutivo, los “cacerolazos” en protesta a varias situaciones tanto económicas como sociales que atraviesa la República Dominicana, se escucharon en varios sectores del gran Santo Domingo.
La protesta pacífica y civil se realiza en rechazo a la implementación de la reforma fiscal, aprobada por el Gobierno durante la Ley la Ley de Medidas pro-crecimiento económico, simplificación fiscal y mitigación de la crisis o “Plan Anticrisis” del Gobierno, aprobada por el Poder Ejecutivo como una de las medidas para enfrentar la crisis producida por el conflicto en medio oriente.
Además de lo contenido en el nuevo Código Penal (pautado a entrar en vigencia el próximo lunes de tres agosto) sobre la difamación e injuria, catalogado como “ley mordaza” entre quienes lo rechazan; la aprobación de la reforma policial y el desacuerdo contra otras acciones realizadas por el Gobierno encabezado por el Presidente Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Durante la noche de este martes, los cacerolazos fueron escuchados en sectores como Sabana Perdida, Bella Vista, Los Cacicazgos, Altos de Arroyo Hondo, entre otros.
La reciente protesta fue convocada inicialmente por la artista urbana Melymel, quien además de las situaciones ya citadas, también pide la destitución de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; la misma fue apoyada masivamente en las redes sociales.
El origen
El método de sonar calderos y cacerolas durante una hora determinada de la noche, fue utilizada inicialmente durante la campaña electoral del 2020, con el país bajo el toque de queda implementado para evitar la propagación del Covid-19.
Los mismos, inicialmente fueron en rechazo al accionar de la gestión de Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y las medidas tomadas por los mismos para “mitigar” los embistes de la pandemia; la protesta se consolidó como uno de los elementos que ayudaron a la victoria electoral del PRM.
Sin embargo, esos cacerolazos han sido utilizados también en contra de decisiones del gobierno encabezado por Abinader, como las primeras intenciones de modificación fiscal propuestas desde el Poder Ejecutivo y el cuestionable accionar de la Policía Nacional.
