Rara vez lo compraba impreso, pero lo leo a diario accediendo a su página web. Al publicarse en las tardes, sus noticias recogían el acontecer de la mañana, cuando los demás diarios matutinos recogían las noticias del día anterior.
Pero la dinámica del acontecer mundial cambia cada minuto, cada hora. Y los medios escritos actualizan esas noticias a través de sus páginas web. Cada dos horas consulto esas páginas para mantenerme informado: Listín Diario, Acento, Al Momento, El Nacional, Hoy, El Diario Libre, El Día, Nuevo Diario y medios de otros países, como Financial Time, El País, Bloomberg, BBC, The Economist, etcétera. En algunos tengo suscripción para poder acceder a sus páginas. Quizás los diarios dominicanos, impresos o no, deban hacer lo mismo con el tiempo. Pagar para leerlo digitalmente. Una cuota anual que los mantendría vivo porque también esos medios, exclusivamente digitales, tienen limitaciones económicas.
Igualmente, me sumerjo en el mundo de las redes sociales para oír análisis interesantes y también muchas estupideces y noticias falsas.
Los medios serios de este país no pueden desaparecer porque son la única garantía de que la información sea creíble. ¿Se imaginan la gente famosa que matan a diario en las redes cuando todo es falso?. Eso nunca pasaría en un medio de comunicación responsable. El Nacional, para mí, seguirá vivo y lo seguiré leyendo como siempre. Su última edición impresa, después de 50 años, responde a una combinación de factores que han afectado la industria de la prensa en papel durante años, por una diminución sostenida de la circulación, la migración de lectores y anunciantes hacia plataformas digitales y el aumento de costos de impresión y distribución.
No es solo aquí, pasa en todo el mundo. Es una transición que todos esperaban por los avances tecnológicos, que apenas comienzan. Cuando la IA alcance un mayor desarrollo, millones de personas quedarán sin empleo, aunque los magnates de la tecnología lo nieguen repetidas veces. Pensiones a los 50 años, ayuda humanitaria, desempleo a granel, reducción del horario laboral, etcétera. Un total cambio de paradigma.
Aún existen medios escritos en papel, pero su futuro será corto y tendrán que publicar sus noticias solo a través de las plataformas digitales. Muchos suscritores no aceptan este cambio. Disfrutan recibir temprano su periódico en la puerta. Se sientan en su sillón y lo leen con un rico café mañanero, lo que es verdaderamente estimulante y placentero. ¿Hasta cuándo?
