Agencia EFE Rio de Janeiro, Brasil
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechará su participación en la Cumbre de Líderes de la COP31, que se celebrará la próxima semana en Turquía, para presentar los avances alcanzados por Brasil en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el combate a la deforestación y la transición energética.
Lula participará los días 11 y 12 de noviembre en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la conferencia climática de Naciones Unidas que tendrá lugar en la ciudad turca de Antalya, donde pronunciará dos discursos y participará en encuentros sobre financiación forestal.
El líder progresista brasileño será uno de los principales conferenciantes de la COP31 en su condición de representante de Brasil, el país que organizó la COP30 el año pasado en la ciudad amazónica de Belém.
“La idea no es llevar opiniones o promesas, sino mostrar lo que se ha hecho en Brasil”, afirmó este viernes el secretario de Clima, Energía y Medio Ambiente de la Cancillería brasileña, el embajador Mauricio Carvalho Lyrio.
Según el diplomático, entre los principales resultados que presentará el mandatario figura la reducción de 560 millones de toneladas de emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) registrada entre 2022 y 2024, un resultado alcanzado en un período de fuerte crecimiento económico.
La importante reducción en las emisiones de los gases causantes del efecto invernadero es atribuida, por el Gobierno brasileño, entre otros factores, a la disminución de la deforestación y a la capacidad de absorción de carbono de los bosques.
Brasil también destacará que ha alcanzado los menores niveles de deforestación de su historia, tanto en la Amazonía como en el cerrado (sábana brasileña), y que la preservación ambiental generó un ahorro estimado de 1,16 billones de reales (unos 214.000 millones de dólares).
En materia energética, el Gobierno presentará los datos del Balance Energético Nacional, según los cuales las fuentes renovables representaron el 49,5 % de la matriz energética brasileña en 2025, frente a una media mundial del 14,5 %.
En la matriz eléctrica, que comprende exclusivamente la generación de electricidad, la participación de las renovables ya supera el 80 % en Brasil, con predominio de la energía hidroeléctrica.
Lula también expondrá los esfuerzos para cumplir la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), mediante la cual Brasil se comprometió a reducir entre un 59 % y un 67 % sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2035.
Otro de los asuntos centrales será el fortalecimiento del Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés), iniciativa brasileña destinada a financiar la conservación de las selvas tropicales.
Durante la cumbre está previsto oficializar una aportación de 500 millones de dólares de Noruega, Reino Unido y Países Bajos.
Asimismo, Brasil presentará los resultados del Fondo Amazonía, que ha captado 7.800 millones de reales (unos 1.417 millones de dólares), y promoverá el Mapa del Camino Internacional para orientar a los países en la transición hacia economías menos dependientes de los combustibles fósiles.
Según la cancillería, más de 15 líderes internacionales han solicitado reuniones bilaterales con Lula durante la conferencia, aunque su celebración dependerá de la agenda del presidente.
