Joaquín Valle Del Olmo, director general y socio senior en Lima de Boston Consulting Group (BCG) y vocero oficial del reporte Global Wealth Report 2026, afirma que República Dominicana es uno de los mercados de mayor dinamismo de la región latinoamericana, con una clase media en expansión.
Indicó que el reporte devela que la riqueza neta del país pasó de unos US$190,000 millones en 2020 a US$340,000 millones en 2025, con una tasa de crecimiento del 13.4% anual entre 2020-2024 y 10.5% en el último año, muy por encima del promedio global (2.5% y 9.3% en esos mismos períodos), comparable o superior al de la región.
Para 2030 se proyecta que la riqueza llegue a US$460,000 millones en RD, con un crecimiento anual de 5.9%, superior tanto al de Latinoamérica (5.0%) como al 5.4% global dijo Valle Del Olmo a Listín Diario.
“Ese crecimiento está impulsado principalmente por activos reales (bienes raíces, sobre todo), que crecieron a un ritmo de 14.8% anual entre 2020-2024, muy por encima de la riqueza financiera (6.3% en el mismo período)”, destacó el vocero de la firma Boston Consulting Group (BCG).
Destaca el crecimiento del ahorro previsional y de seguros de vida (17.4% anual 2020-2024), mientras la riqueza “cross-border” (fuera del país) sigue siendo muy relevante, entre 40% y 42% de la riqueza financiera total, uno de los pesos más altos de la región, agregó.
Además, en términos de distribución, el segmento masivo (hasta US$250,000) concentra el 43% de la riqueza financiera del país (frente a 27.8% a nivel global), y se espera que esa participación siga subiendo hacia 2030, una señal de que la riqueza se está extendiendo hacia una base más amplia de la población, no solo concentrándose en el tope.
¿Por qué crece la riqueza financiera en un país como RD?
Valle Del Olmo lo atribuye al crecimiento económico sostenido y superior al promedio regional, especialmente en turismo, remesas, construcción y zonas francas.
Como también, al “boom” de activos reales (bienes raíces) impulsado por la inversión local y de la diáspora, en vivienda y proyectos turísticos-inmobiliarios y, a una mayor formalización del ahorro. El fuerte crecimiento de seguros de vida y pensiones indica que más dominicanos están accediendo a productos financieros de largo plazo, dice.
Precisa que el peso relevante de la riqueza “cross-border”, vinculado al fuerte vínculo económico con Estados Unidos y la diáspora dominicana, que canaliza ahorro e inversión hacia y desde el país, también son determinantes. A lo que se suman las condiciones macroeconómicas relativamente estables, que han favorecido la confianza y el acceso al crédito.
Respecto a cómo beneficia esto al país y a la gente común, precisó que el hecho de que el segmento masivo gane participación en la riqueza total (de 43% a un proyectado 44.4% en 2030) sugiere que el crecimiento no se concentra solo en las élites, sino que también favorece a una clase media en expansión.
Aduce que un mayor ahorro formal (seguros, pensiones, depósitos) da más seguridad financiera de largo plazo a los hogares y reduce la dependencia del ahorro informal, además de que la revalorización de activos reales mejora el patrimonio de las familias, para quienes la vivienda suele ser el principal activo.
“Un mayor “stock” de riqueza financiera y de riqueza cross-border regresando o gestionándose desde el país, constituye una base de capital más amplia para financiar inversión productiva y crédito, y abre la puerta a que RD se consolide como un centro de gestión patrimonial más relevante en la región, generando empleo de valor agregado en el sector financiero”, señaló.
Respecto al resultado global más relevante del reporte 2026, dijo que la riqueza neta global alcanzó US$550 billones (trillion) en 2025, un salto de 9.3% frente a 2024, y se proyecta que llegue a US$714 billones (trillion) en 2030 (crecimiento anual del 5.4%).
Lo más destacable es que América Latina crece más rápido que el promedio mundial: su riqueza neta pasó de US$18 a US$24 billones (trillion) entre 2025 y 2030, con una tasa de 15.2% en el último año registrado, muy por encima del 9.3% global. La composición también cambia: a nivel global la riqueza “invertible” (activos financieros líquidos) gana peso frente a la no invertible, al pasar de 59% en 2020 a un 67% proyectado en 2030, asegura Del Valle Olmos.

¿Hay correlación positiva entre crédito privado, crecimiento de la riqueza y reducción de la tasa activa?
Si bien esto no forma parte del Global Wealth Report (que mide stocks de riqueza, no dinámica crediticia), es posible observar de los datos públicos del Banco Central una relación, aunque no perfectamente lineal:
Por ejemplo, entre mayo de 2025 y enero de 2026, medidas de liquidez del BCRD (por RD$81,000 millones) junto con un recorte de 50 puntos básicos en la tasa de política monetaria permitieron que la tasa activa promedio ponderada de la banca múltiple bajara de 14.99% a 13.59%. En ese mismo período, el crédito al sector privado aceleró su crecimiento interanual hasta 9.1% a junio de 2026, frente a un 7.4% en diciembre de 2025, y el Banco Central proyecta que cierre el año en torno a 10.5%.
Sin embargo, entre enero y julio de 2026 la tasa activa ponderada subió ligeramente de 13.59% a 13.79% por presiones inflacionarias y de liquidez y el crédito privado siguió acelerando. Esto sugiere que sí existe una correlación positiva de fondo (tasas más bajas facilitan el acceso al crédito y estimulan la demanda, sobre todo en consumo e hipotecas), pero la relación no es mecánica ni inmediata: el crecimiento del crédito también responde a la liquidez bancaria (depósitos), la confianza empresarial y la actividad económica, con rezagos en la transmisión de la política monetaria hacia las tasas que realmente pagan los clientes.
Joaquín Valle del Olmo fundó la oficina de Boston Consulting Group en Lima. Dirige la práctica de Instituciones Financieras en Sudamérica hispanohablante y es miembro clave de la práctica de Seguros en BCG. Cuenta con una amplia experiencia en los segmentos de banca minorista, corporativa y gestión patrimonial.
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¿Qué es el Global Wealth Report?
Es el estudio insignia de Boston Consulting Group (BCG) sobre el tamaño y la evolución de la riqueza de los hogares a nivel mundial (“BCG Expand Global Wealth Market Sizing”). Cubre más de 25 años de datos históricos y cinco años de proyección, en 97 mercados agrupados en nueve regiones, e incluye más de 10 segmentos de riqueza (desde masivo hasta Ultra High Net Worth) y seis clases de activos (efectivo y depósitos, bonos, acciones y fondos de inversión, seguros de vida y pensiones, patrimonio no listado, y otros). Mide riqueza financiera, riqueza invertible, activos reales y pasivos, tanto en moneda local como en dólares. La metodología parte de estadísticas oficiales de bancos centrales (bajo el Sistema de Cuentas Nacionales) y se complementa con modelos propios de proyección econométrica.
