Agencia AP Roma, Italia
La recuperación del papa tras una operación de pulmón avanza con tanta normalidad que el Vaticano dejó de proporcionar el viernes su parte matinal para confirmar que se había despertado y desayunado, aunque las dudas sobre las repercusiones de su cáncer en el futuro de su joven pontificado persisten.
En el corto plazo, funcionarios del Vaticano evaluaban posibles escenarios para que León recite la tradicional oración del Ángelus del mediodía el domingo. Se vio a personal de medios de la Santa Sede en el hospital Gemelli tendiendo cables para una posible transmisión en vivo, como han hecho otros pontífices cuando han estado hospitalizados.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, señaló que recitar la oración el domingo desde el hospital era una posibilidad, pero que dependerá de cómo avance la recuperación posoperatoria de León. Estas apariciones han servido, normalmente, como una confirmación del estado de salud de un papa ingresado para los 1.400 millones de fieles católicos y otros.
Parolin manifestó que seguía preocupado por el pontífice, pero indicó que eso también se debía a la sorpresa que le causó enterarse de que León tenía que pasar por el quirófano.
“No podemos hacer ningún tipo de predicciones”, declaró Parolin el jueves al margen de un acto diplomático, según las agencias noticiosas italianas LaPresse y ANSA. “La cuestión ahora es cuándo regresará, en qué circunstancias lo hará y qué dicen los médicos. Y en función de todos estos factores, el papa ajustará su pontificado, si es necesario ajustarlo”.
A León, de 71 años, se le extirpó el lóbulo inferior de su pulmón derecho el martes después de que los médicos identificaran un nódulo sospechoso de ser canceroso. La cirugía confirmó que padecía un adenocarcinoma, el tipo más común de cáncer de pulmón.
El jueves, el religioso estadounidense reanudó el trabajo desde su habitación en el hospital y se reunió con su jefe de gabinete, mientras continuaba con fisioterapia respiratoria. Sus médicos indicaron que las pruebas mostraban que su pulmón se había recuperado bien de la cirugía, que otras pruebas posoperatorias estaban dentro de lo normal y que, en general, su recuperación avanzaba según lo previsto.
Los médicos están a la espera de los resultados de otros exámenes para comprender la composición molecular y genética precisa del cáncer, si se ha extendido más allá del lóbulo y si es necesario algún tratamiento adicional.
