Medio Ambiente

Políticas contra el sargazo deben pasar de lo reactivo a lo preventivo

La llegada masiva de sargazo ha sido noticia de portada desde hace más de 15 años, y a pesar de que el país cuenta con un organismo estatal para articular las políticas públicas en esa materia, las acciones que se ejecutan parecen más marcadas por medidas reactivas que por la ejecución de plan estratégico preventivo que verdaderamente mitigue el problema y transforme el desafío ambiental en el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece para la industria.

Si entramos al buscador de Google a revisar las últimas informaciones noticiosas compartidas sobre este problemas que afecta a uno de los sectores más pujantes del país como es el turismo, encontramos algunos titulares como estos: “Sargazo: el Caribe enfrenta una nueva normalidad en 2026”, “El sargazo se duplica este año”, “El sargazo cubre las aguas de las principales playas dominicanas”, “República Dominicana recibiría tres millones de toneladas de sargazo”, “Las playas turísticas de República Dominicana reciben una llegada masiva de sargazo”, “República Dominicana enfrenta uno de los grandes problemas del verano: el sargazo”, “Sargazo desmotiva a turistas en las playas de la región Este”, “El sargazo y la urgencia de una respuesta empresarial”.

Otros titulares refieren acciones puntuales de fundaciones, empresas y otras entidades para mitigar el impacto del sargazo como jornadas de recolección de sargazo en playas y costas, campañas creativas en redes sociales, entre otras. Lo cierto es que cada año la llegada masiva de estas algas marinas encuentra al país con pocos avances para prevenir y transformar el problema en oportunidades, a pesar de que investigaciones académicas y estudios de empresas privadas refieren su alto potencial para la industria.

El gerente general de SOS Biotech y de SOS Carbon, Andrés Bisonó León, en conversación con Listín Diario, señaló que el sargazo debe ser visto no solo como un desafío ambiental, sino también como una oportunidad de desarrollo para la economía azul del país.

Asegura que la República Dominicana cuenta con capacidades, talento y tecnología para convertirse en un referente regional en la gestión y valorización del sargazo. “Desde SOS Carbon y SOS Biotech hemos desarrollado e implementado soluciones que hoy operan dentro y fuera del país, exportando tecnología y conocimiento a distintos mercados del Caribe y América Latina. Esto demuestra que el sargazo puede abordarse no solo como un problema ambiental, sino también como una oportunidad para fortalecer la economía azul, impulsar nuevas industrias, generar empleos de calidad y crear valor económico a partir de un desafío que afecta a toda la región”.

Recientemente, investigadores de la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) lograron sacarle “alginato” al sargazo que llega a nuestras playas, o sea, una especie de gel natural o goma que sirve para espesar, dar consistencia o mantener firmes muchísimos productos que usamos a diario. Esto significa que el sargazo, en vez de ser solo un problema que daña el turismo, puede convertirse en una materia prima muy valiosa para la industria.

De acuerdo con Bisonó León, las capacidades existen, la tecnología existe y la experiencia existe, sin embargo, es necesario acelerar la adopción y escalamiento de estas soluciones mediante una mayor articulación entre el sector público, el sector privado y la comunidad científica, permitiendo que República Dominicana consolide una posición de liderazgo regional en innovación, gestión y aprovechamiento sostenible del sargazo.

Entre las acciones que dice podría acelerar esta transición señala la creación de incentivos para la inversión privada en tecnologías de recolección, procesamiento y valorización del sargazo, el fortalecimiento de los marcos regulatorios y operativos que permitan gestionar el sargazo de manera más eficiente y sostenible y el impulso de mecanismos económicos que faciliten su aprovechamiento como materia prima para productos agrícolas, industriales y otros usos de valor agregado.

Asimismo, Bisonó León apunta que es necesario promover la investigación, innovación y transferencia tecnológica para desarrollar nuevas soluciones adaptadas a la realidad del Caribe mediante el fortalecimiento de la colaboración entre gobierno, sector privado, academia y comunidades costeras. Además de impulsar el desarrollo de una industria nacional de economía azul que transforme el sargazo en productos innovadores para sectores como la agricultura, los bioinsumos, la industria farmacéutica, los biomateriales y otras aplicaciones de alto valor agregado.

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