Tras siete meses de estudio y discusiones, los representantes del Senado de la República lograron ponerse de acuerdo para aprobar en dos discusiones el proyecto que busca reformar la Ley 590-16 de la Policía Nacional.
La pieza pasará a la Cámara de Diputados, donde repetirá el mismo procedimiento legislativo antes de poder ser enviada al Poder Ejecutivo, en caso de que sea aprobada.
Esta iniciativa, depositada el pasado 8 de diciembre por el Poder Ejecutivo, contempla una modificación integral del marco legal de la Policía.
Durante la sesión desarrollada este viernes, los representantes de la Cámara Alta realizaron diversas modificaciones al documento inicial, las cuales se enfocan en la reclasificación de pensiones de los agentes y una reestructuración de los rangos.
Propuesta rechazada
El vocero de la bancada del partido Fuerza del Pueblo (FP), Eduard Espiritusanto, presentó una modificación para permitir que los agentes policiales puedan trabajar, en su tiempo libre, como abogados.
“Vemos positivo que se restrinja en materia penal, pero no en materia civil… son actividades que no comprometan la función policial ni la disciplina de la institución”, dijo desde curul en el hemiciclo.
No obstante, los senadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados votaron en contra de su moción, quedando la sugerencia en estado de rechazo.
Requisas
Mientras tanto, la versión acogida el pasado miércoles por los senadores estableció el procedimiento que deberá implementar cada agente para requisar a un ciudadano.
Ordenaría a los policías a utilizar mecanismos magnéticos, radiológicos, electrónicos (como detectores de metales) o la ayuda de animales adiestrados para “minimizar la invasión a la esfera íntima que supone el contacto físico” con los requisados.
Además, tendrían la obligación de realizar las inspecciones “siempre” con la cámara corporal de la institución policial debidamente encendida.
De lo contrario, podrían ser sancionados con el descuento de entre 15 y 60 días de salario, ya que su omisión es considerada como una falta grave.
Asimismo, garantiza que el ciudadano registrado podría grabar en todo momento, “cuando así lo desee”, el procedimiento al que es sometido.
Según las indicaciones del documento legislativo, los policías deberán circunscribirse a una exploración externa, superficial y momentánea de la indumentaria y los bienes que la persona porta. Esto tendrá que ser desarrollado por un personal de seguridad del mismo sexo.
“Queda estrictamente prohibido que el policía realice tocamientos en zonas erógenas o exija que el ciudadano se desnude”, indica la pieza.
