Un alto nivel de reincidencia en actos delictivos observan los vecinos del Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal, en Ciudad del Niño, Hato Nuevo de Manoguayabo, en el municipio de Santo Domingo Oeste, que ocurre entre los menores que son internos allí.
Residentes en la zona exponen que con frecuencia los jóvenes suelen salir del centro y vuelven a reincidir en actos delictivos, además de mostrar descontento con algún tipo de comportamiento que observan. No obstante, esa posición es contradictoria con la ofrecida por Miguel Ángel Santana, encargado de limpieza del centro que alberga adolescentes en conflicto con la ley penal.
Consultados por periodistas de Listín Diario, vecinos de la penitenciaria no mostraron la misma posición que Santana.
“Hay muchachos de esos que la familia vienen a buscarlo y tu vez que se sientan ahí a fumarse un cigarrillo; son personas que todavía salen de ahí y se van con el pensamiento malo”, aseguró Leonel Lara, residente de la zona.
Por su parte, Fernando García, joven habitante de la comunidad, mostró su descontento al hablar sobre el caso de un conocido que, conforme a sus palabras, “salió peor y todavía lo siguen buscando”.
García mencionaba el apodo del joven, conocido como “Super Gato”, mientras discutía junto a un amigo sobre distintas situaciones que ha creado tener la cárcel cerca de sus viviendas.
El tema de la proximidad de las casas con la correccional fue tratado por Yolanda Baret Medina, dueña de un colmado y un comedor próximos al Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal.
“Hubiese preferido que, en el barrio, en vez de ponernos una cárcel de menores nos hubieran puesto una plaza, una bomba de gasolina o un hospital”.
Además, mencionó el caso de un joven que conoció y estuvo en la cárcel: “Yo conocí uno. Bueno, realmente él salió bien en el momento, pero volvió a delinquir”, aseveró.
Visitas de este medio al lugar mostraron condiciones eficientes, vistas desde el exterior. Mismas que los moradores confirman han estado desde su inauguración en 2015.
El Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal de Hato Nuevo de Manoguayabo, es el que tiene la mayor cantidad de menores en detención preventiva de los seis que existen en el país, con 120.
Mejoran su vida
De acuerdo a Miguel Ángel Santana, encargado de limpieza del centro, las condiciones del centro están “muy bien” y los reclusos suelen reciben distintos beneficios para ayudarlos en sus procesos de mejoría.
“Las condiciones del centro están muy bien. Los reclusos tienen hasta profesores, donde recrearse y tienen un terreno donde se juega softball. Ellos solamente están privados de la libertad”.
Además, Santana dijo que la idea del presidiario es ayudar a los jóvenes a mejorar sus vidas después de algún error cometido. Agregó que el trabajo del recinto funciona por la labor de profesores y psicólogos que suelen ayudar dentro del espacio.
La misma persona habló sobre un caso de un joven que llegó desde La Romana y luego de un tiempo fue restablecido.
“Yo conocí a un niño que cometió un acto delictivo en La Romana y lo trasladaron para acá, ese ‘muchachito’ lo ven en la calle y dicen que no es él. Hay muchachos que entran ahí despeluñados y salen transformados”, aseguró.
