El Informe Geo-2024 sobre el estado y perspectivas del medio ambiente en República Dominicana disparó las alertas sobre los principales problemas que afectan el territorio dominicano.
“La falta de datos integrales y sistemáticos sobre la generación y el manejo de desechos sólidos y la calidad del aire y el agua limitan severamente la aplicación y la supervisión del cumplimiento de los reglamentos y normas, la identificación de zonas críticas, la asignación de responsabilidades y la aplicación específica de medidas correctivas”, señala el documento presentado en agosto pasado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MMARN).
Desde esta institución pública se articulan acciones y proyectos para hacer frente a los desafíos mostrados en el informe, indicaron Carlos Batista, viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad; Mariana Pérez, directora de Información Ambiental y de Recursos Naturales; y Juan Pichardo, director de Comunicaciones, en el Encuentro Verde de Listín Diario.
Entre estas acciones figuran alianzas con instituciones del Estado, el sector privado, la sociedad civil y la academia, de manera que se aborde el tema ambiental como un asunto transversal a toda la población.

¿Cuáles son las situaciones más apremiantes reflejadas en el informe?
Contaminación del aire. El monóxido de carbono, los gases orgánicos y el material particulado (partículas finas) son los principales contaminantes del aire a nivel nacional. Cada año se emiten unas 19,616 toneladas de PM10 (material con un diámetro menor o igual a 10 micrómetros). Esto representa el 34.8 % del total de emisiones contaminantes.
Más del 70% de las emisiones contaminantes son emitidas por fuentes móviles.
“Debe prestarse atención a la Zona Industrial de Haina, el Distrito Nacional y Puerto Plata, ya que presentan concentraciones de material particulado que pasan los límites seguros para la salud”, indica el GEO-2024.
El dióxido de azufre también registra niveles elevados, alcanzando 339 microgramos por metro cúbico de aire. Este número duplica el nivel permitido, de 150 microgramos por metro cúbico.
En el país funcionan seis estaciones de monitoreo de la calidad del aire ubicadas en Haina, Puerto Plata, Santo Domingo Este, San Pedro de Macorís, Santiago y el Distrito Nacional.

“Pero no son suficientes, necesitamos más”, sugiere Mariana Pérez, coordinadora general del informe que se elaboró con la asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).
“El Ministerio está trabajando en eso, en las instalaciones y en los equipos. Me parece un buen momento para articular esta política con Salud Pública, porque Salud Pública, como quien dice, paga las consecuencias. Tenemos que trabajar más la parte de la prevención de toda estas enfermedades epidemiológicas producto también de una no muy buena calidad del aire”, compartió Pérez con el Listín.
Pérez agrega que, pese a que en los últimos años se están dando pasos para buscar soluciones colectivas al problema de la movilidad vial, “corresponde también a la ciudadanía reflexionar sobre el modelo actual de movilidad vial basado en el individualismo”.
CONTAMINACIÓN Y DISPONIBILIDAD DEL AGUA. Apenas el 7 % de las aguas residuales generadas en el Gran Santo Domingo es depurada. “El volumen restante se vierte sin tratar en los ríos Haina, Isabela y Ozama o al mar Caribe”.
Para este año 2025 se esperaba que el crecimiento demográfico proyectado redujera la disponibilidad de agua por debajo del umbral de 1,700 metros cúbicos por persona por año en las regiones de Yaque del Norte y Yuna, colocándolas en condiciones de estrés hídrico. La proyección para la región Ozama-Nizao, de 715 metros cúbicos por persona por año, la llevarían a unas condiciones crónicas de estrés hídrico.

RIESGO DE DESERTIFICACIÓN. El 69.7 % del territorio nacional está en riesgo de desertificación.
Esto significa, explica Pérez, que hay elementos, algunos vinculados al cambio climático y otros al cambio de uso de suelo (aumento de pastizales), las sequías y el sobrepastoreo que si no se toman medidas para controlarlos “nos exponemos a ese por ciento de desertificación”.
¿Qué se hace? “En los últimos dos años se está tratando de revertir la situación y muchos pastizales están siendo ocupados por cacaotales”.
CAMBIO CLIMÁTICO. El 40 % del territorio nacional tiene niveles altos y muy altos de vulnerabilidad al cambio climático. En este porcentaje se encuentran las provincias Pedernales, Bahoruco, Barahona, Elías Piña, El Seibo, Santo Domingo, La Altagracia, San Pedro de Macorís, Monte Plata, Peravia, Montecristi, Valverde y Hato Mayor.
Las proyecciones de temperatura indican un aumento de las temperaturas mínimas y máximas de entre 2 y hasta 6 grados Celsius para 2070.
RESIDUOS SÓLIDOS. La producción de residuos sólidos al año 2024 fue de aproximadamente 11,199.01 toneladas por día.
ENERGÍA. El 83% de la energía que se usa en el país proviene de fuentes fósiles. Las fuentes de energía renovables aumentaron de un 13% en el año 2005 a un 17 % en el 2024. Un plan anunciado por la Presidencia de la República procura que las renovables alcancen el 30% de la matriz energética para el año 2030.
“Es muy alentador si pasamos de un 17 % a un 30 %”, opina Mariana.
En junio de este año, la Comisión Nacional de Energía informó que el país había alcanzado un 24.5 % de participación de fuentes renovables en su matriz eléctrica.
