En nuestro país, son cada vez más frecuentes los desastres repetidos y sus efectos en el bienestar, la estabilidad económica y la infraestructura en muchas zonas. Esto ocasiona estrés comunitario acumulativo, aumento de la pobreza, violencia doméstica y abuso de sustancias y migración forzada.
El pasado 30 de noviembre concluyó la temporada ciclónica, pero no terminó con las lamentaciones de personas que fueron afectadas por los embates de las lluvias. En muchas, quedan frustraciones, impotencia y todo tipo de emociones negativas.
No es un secreto que, las inundaciones, también se han asociado con afecciones de salud mental como niveles elevados de ansiedad, depresión, y trastornos de estrés postraumático.
Por otro lado, se encuentran el personal voluntario de la Defensa Civil, los bomberos y demás trabajadores de emergencia, quienes están involucrados en la respuesta a desastres relacionados con condiciones climáticas extremas corren un mayor riesgo de sufrir consecuencias para la salud mental tanto a corto como a largo plazo.
Estas personas pueden ser tanto respondedores como víctimas, y deben brindar atención a la población mientras gestionan los impactos adversos de un desastre para su propia familia. Este personal de respuesta y emergencia a menudo está expuesto a lesiones o muerte en el desempeño de su trabajo, lo que puede aumentar los impactos negativos.
Realmente, es mucho pedir, pero, en este tipo de situaciones es importante que prevalezca la salud mental. Es decir, que se hace necesario que se proporcione asistencia psicológica a quienes durante todo lo ocurrido fueron afectados.
Ya estamos en tiempos de Navidad y sería muy bueno disfrutarla a plenitud, con un respiro. En estas navidades debemos darnos el mejor de los regalos para vencer la ansiedad, el insomnio, las conductas de afrontamiento de alto riesgo, y trastornos mentales de estrés postraumático.
Vamos a apostar a nuestro bienestar, a darle valor a que la salud mental debe prevalecer en todas las situaciones. Es válido que se nos afecte ante problemas y realidades que no podemos manejar, pero es importante que sepamos que la ayuda psicológica siempre será la mejor forma de salir adelante.
