A algo más de dos horas de Santo Domingo está ubicada la comunidad de Friusa el escenario de la marcha de la Antigua Orden Dominicana el pasado domingo, motivada por la alta presencia de haitianos en la zona.
Para llegar hay que atravesar lujosos hoteles y zonas turísticas de la provincia La Altagracia para finalmente llegar al distrito municipal de Verón-Punta Cana.
Allí sus residentes viven en una zona similar a la de la capital. Entre colmados, bancas de loterías, establecimientos de comida, repuestos y tiendas, los habitantes de la comunidad, entrevistados por periodistas del Listín Diario, previo a la marcha, dicen vivir con normalidad, destacando la presencia de haitianos en la zona y otras cercanas.

Santiago Rodríguez García es dueño de una ferretería y para él “el día a día en su zona es normal”. Dice que los comentarios sobre bandas haitianas en la zona solo los ha escuchado, pero no las ha visto. A su juicio “la gente habla muchas cosas”.

En cuanto a la presencia de haitianos en la zona, sí es consciente de lo notoria que es, pero afirma: “Esos morenos vienen a trabajar, no todos vienen a hacer cosas malas, la mayoría vienen a trabajar”.
Precisamente uno de los extranjeros que hace vida en esta comunidad es Jeanli Sm quien sostiene no recordar con exactitud el tiempo que lleva en el país, pero haciendo cálculos dice que “van como 18 años”. Desde que llegó, su trabajo ha sido conchar en un motor.

“Para mi República Dominicana es el mejor sector y si no estoy aquí en Bávaro pase lo que pase, yo me voy para mi país”, es el sentir del extranjero. Sobre la presencia de bandas haitianas sostuvo no conocerlas, pero que “siempre en todo el país hay algún delincuente”.
Cesar Lantigua tiene aproximadamente ocho años viviendo en la comunidad y sostiene que las eventualidades como riñas en el lugar “pasan un día más que otro”, pero las considera dentro del rango de lo normal “porque eso pasa en todos los lados”.

Sí hay temor
Manuel Guillén Villegas, con cuatro años viviendo en el área, asevera que esta “no es como dicen”. Sin embargo, agrega que si hay extranjeros que se dedican a actividades ilícitas y que hay dominicanos que sienten miedo cuando chocan con ellos.

“La comunidad de Friusa no es como dicen. Yo tengo aquí cuatro años y nunca he sido atracado, nunca he tenido problemas, nunca he tenido roce con nadie. Sí, hay muchos morenos (haitianos) que desafinan (venden drogas y roban). Aquí hay dominicanos que si chocan con un moreno tienen temor porque lo que piensan es que todos los morenos le van a caer arriba a matarlo”, manifiesta Guillén Villegas.
Ricarda Williams vive en Friusa desde el año 2011 y corrobora las declaraciones de Guillén Villegas de que hay muchos haitianos, pero que la delincuencia no está en su zona, sino en áreas como Mata Mosquitos, precisamente el lugar al que un grupo de manifestantes querían llegar y provocó uno de los disturbios durante la marcha del pasado domingo.

Aunque la manifestación estaba convocada para iniciar a las dos de la tarde, desde tempranas horas de la mañana la entrada de Friusa empezó a recibir a ciudadanos que se expresaban a favor y parcialmente en desacuerdo con la marcha.
Ese fue el caso de Roberto González Méndez, quien es de Barahona, afirma que trabaja en los hoteles de la zona y dice que cuando sale lo hace con miedo a las bandas haitianas, por lo que hizo un llamado a que fueran sacadas de la comunidad.