Los jóvenes del mundo están atravesando una profunda crisis emocional y mental. Aquí, en nuestra sociedad, con frecuencia recordamos el impacto que tuvo el COVID-19. Fue una experiencia que dejó lesiones y sufrimiento en todos, pero quienes más están sufriendo sus secuelas son los jóvenes, especialmente aquellos con fragilidades emocionales que les dificultan formar y sostener una familia.
Por eso, quiero dirigir estas palabras a doña Raquel Arbaje. Ella es, simbólicamente, la madre de todos nosotros. A ella es a quien debemos acudir con este tipo de peticiones, porque tiene el poder de influir, de actuar. Doña Raquel está junto al presidente Luis Abinader y puede, en un gesto de sensibilidad y compromiso, susurrarle: “Luis, ¿es cierto lo que dice Deomedes? Vamos a hacer algo.”
Mi propuesta es concreta: implementar en las escuelas un sistema de identificación y seguimiento emocional de los adolescentes. Un mapeo integral de su estado en todas las áreas: emocional, social y familiar. Solo así podremos guiarlos, protegerlos y prepararlos para una vida más sana y estable.
Esta reflexión fue compartida por el Dr. Deomedes Olivares en el programa Democracia TV, como parte de su llamado a construir una política pública con rostro humano.
