El Dr. Deomedes Olivares abordó los acontecimientos más relevantes de la historia y destacó la importancia de la Ilustración, considerándola uno de los momentos más icónicos en la evolución del pensamiento humano.
La Ilustración fue un movimiento intelectual y filosófico que tuvo lugar en Europa desde finales del siglo XVII hasta principios del siglo XIX. Se caracterizó por su énfasis en el conocimiento adquirido a través del racionalismo y el empirismo, promoviendo valores como la libertad, el progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional y la separación entre la Iglesia y el Estado.
Este movimiento se vio influenciado por la Revolución Científica, con figuras destacadas como Johannes Kepler, Galileo Galilei, Francis Bacon, Pierre Gassendi, Christiaan Huygens e Isaac Newton, así como por las ideas racionalistas de Descartes, Hobbes, Spinoza, Leibniz y John Locke.
Algunos historiadores consideran que la Ilustración comenzó con la publicación de “Discurso del método” de René Descartes en 1637, donde planteó su célebre frase “Cogito, ergo sum” (“Pienso, luego existo”). Otros atribuyen su inicio a la publicación de los “Principia Mathematica” de Isaac Newton en 1687, que consolidó la Revolución Científica y marcó el comienzo del pensamiento ilustrado.
Históricamente, se considera que la Ilustración inició con la muerte de Luis XIV de Francia en 1715 y finalizó con la Revolución Francesa en 1789, aunque algunos historiadores extienden su influencia hasta el siglo XIX, situando su conclusión en 1804 con la muerte de Immanuel Kant.
Durante este periodo, los filósofos y científicos difundieron ampliamente sus ideas a través de academias científicas, logias masónicas, salones literarios, cafeterías y publicaciones impresas. Las ideas ilustradas debilitaron la autoridad de la monarquía y las instituciones religiosas, sentando las bases para las revoluciones políticas de los siglos XVIII y XIX. Movimientos posteriores, como el liberalismo, el socialismo y el neoclasicismo, encontraron su fundamento en este periodo, aunque también surgieron ideas más controversiales, como el racismo científico.
La Ilustración se caracterizó por un creciente interés en la relación entre la mente humana y el mundo cotidiano, promoviendo el método científico, el reduccionismo y un cuestionamiento constante del dogma religioso. Esta postura quedó reflejada en el ensayo de Immanuel Kant titulado “¿Qué es la Ilustración?”, donde se popularizó la célebre frase “Sapere aude” (“Atrévete a saber”), que resumía el espíritu del movimiento: una invitación al conocimiento, la razón y el pensamiento crítico.