Santo Domingo. — En una nueva entrega del programa Democracia TV, los comunicadores Marino Elselvyf Pineda y el Dr. Deomedes Olivares reflexionaron sobre los acontecimientos más sensibles que han marcado la opinión pública nacional, centrando su análisis en el trágico desplome del techo de la discoteca Jet Set, que dejó un saldo de 236 muertos y más de 180 heridos, así como en la alarmante situación del tránsito en el país.
Uno de los temas más debatidos fue la reciente decisión judicial que dejó en libertad bajo fianza al empresario Antonio Espaillat y su hermana Maribel Espaillat, imputados por homicidio involuntario. La jueza Fátima Veloz les impuso una medida de coerción de RD$50 millones, al considerar que no representan peligro de fuga por su arraigo social y empresarial.
Para Marino Elselvyf Pineda, el tratamiento del caso ha sido desigual:
“Cuando hay un muerto, hay que esperar que la sangre se seque. Y ya van 236. El Ministerio Público pidió prisión preventiva, y por casos menores eso se ha concedido. ¿Por qué no aquí?”
El comunicador pidió una solución negociada, similar a la aplicada en otros casos de corrupción administrativa:
“A Antonio Espaillat deberían decirle: ‘Declárese culpable, caiga preso, pague, y a los dos años, libertad’. Este país no puede seguir soterrando el dolor.”
El Dr. Deomedes Olivares valoró la respuesta del Gobierno, que entregó 30,000 pesos a las familias afectadas, como una medida efectiva para calmar, en parte, la angustia colectiva:
“Eso fue un cubo de agua fría sobre el dolor. Fue una acción que ayudó al pueblo a sobrellevar la desesperación.”
El tránsito, una tragedia diaria
Otro tema abordado fue la crisis del tránsito. Marino Pineda afirmó que los motoristas representan el mayor índice de accidentes y muertes en las vías dominicanas. A su vez, Olivares citó al expresidente Hipólito Mejía, quien dijo:
“Aquí la verdadera tragedia es la ley de tránsito. Ocho motoristas mueren diariamente.”
Ambos coincidieron en que, además del comportamiento de los conductores, las condiciones precarias de las vías y la falta de planificación urbana agravan el problema. El Gobierno ha empezado a modificar los horarios laborales del sector público para aliviar el tráfico, aunque los analistas señalan que se requieren cambios estructurales.
