Esmeralda Moronta de los Santos era una mujer de 36 años con sueños, deseos y anhelos. Sin embargo, fue vilmente asesinada por su expareja sentimental, Omar Tejeda Guzmán, en el sector Alma Rosa I, Santo Domingo Este.
Su muerte ha provocado impotencia y angustia en varios sectores, sobre todo en su familia. Su hermana, Estefanía Moronta, realizó un reclamó cargado de dolor dirigido a las autoridades.
“Es muy lamentable que estemos pasando por esta situación, ya que ella fue a una entidad donde entendíamos que estaba segura. Al momento de salir de esa entidad ocurrió el hecho que marcó a nuestra familia”, expresó la mujer mientras hablaba con los medios de comunicación sobre el hecho.
Estefanía se refería a la Unidad Integral de Atención a la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales ubicada en la calle Puerto Rico de Alma Rosa I, lugar donde Esmeralda se dirigió a colocar una denuncia contra Guzmán.
La fenecida había dicho que la relación con su verdugo tenía dos meses terminada, pero que el hombre le escribía, la acusaba de tener otra pareja y la vigilaba con un GPS, lo que la llevó a pedir ayuda y solicitar una orden de alejamiento.
“Quiero aprovechar este momento para dirigirme a las autoridades… ¡Para que no sea una más! Es muy lamentable que cuando una persona se dirige a las oficinas, o sea, debe haber un proceso, llamado a la atención, debe de haber una empatía hacia el ser humano”, comentó Estefanía con un visible sufrimiento reflejado en sus expresiones.
Conforme versiones oficiales, después de salir del establecimiento, Moronta fue perseguida y luego Guzmán le quitó la vida dentro de un colmado al dispararle en varias ocasiones con un arma de fuego calibre 9 milímetros. Posteriormente, el hombre se suicidó en la escena.
El mensaje de Estefanía culminó con un señalamiento a la justicia dominicana, uno donde indicaba que “siempre hay una palabra” que una víctima expresa al momento de solicitar ayuda y especificó que ahí es donde deben “poner la atención y encender todas las alarmas”.
Los restos de Moronta fueron velados en la Funeraria Municipal Los Girasoles, Distrito Nacional. La hoy occisa era madre de dos niños menores de edad y se dedicaba a la pastelería.
