Agencia AFP París, Francia
La estrategia iraní de respuesta en todos los frentes a los bombardeos estadounidense-israelíes reaviva el espectro del terrorismo de Estado en los países occidentales, donde se acusa a Teherán de haber tejido una red de agentes y criminales locales.
La policía de Noruega anunció este miércoles el arresto de tres hermanos noruegos de origen iraquí, por sospecha de haber perpetrado un “atentado terrorista con bomba” contra la embajada de Estados Unidos el pasado fin de semana en Oslo, sin causar víctimas.
“Seguimos trabajando sobre varias hipótesis. Una de ellas es que pueda tratarse de una operación encargada por un actor estatal”, declaró un responsable de la policía, Christian Hatlo, sin precisar a qué Estado se refería.
“Irán considera el terrorismo como una extensión de su política exterior, un medio asimétrico de alcanzar a sus enemigos más allá de sus fronteras”, recordaba en agosto el investigador Matthew Levitt en la publicación especializada CTC Sentinel.
– Protección reforzada –
Desde su creación en 1979, la República Islámica de Irán ha sido acusada regularmente de haber organizado o patrocinado atentados en Europa, como asesinatos selectivos de opositores o atentados con bomba.
Los servicios de inteligencia de varios países afirman que también ha tejido alianzas con diversas redes criminales a las que subcontrata para acciones violentas.
En 2021, la justicia belga condenó a un agente iraní de la embajada en Viena por haber organizado un proyecto de atentado contra opositores en Villepinte, cerca de París, en 2018.
En junio de 2024, en Haarlem (Países Bajos), un iraní residente en el país fue víctima de un intento de asesinato por el cual dos personas fueron detenidas. Una de ellas es también sospechosa del fallido intento de asesinato del político español y crítico de Irán Alejo Vidal-Quadras, ocurrido en España en 2023.
“Ambos intentos de asesinato encajan en el modus operandi que Irán viene utilizando desde hace años: recurrir a redes criminales en Europa para silenciar a quienes considera opositores al régimen. En base a información de inteligencia, es probable que Irán sea responsable de los dos intentos de asesinato”, estima el servicio de seguridad neerlandés AIVD en su informe anual de 2024.
Los servicios de seguridad de varios países de Europa han reforzado la protección de ciertos lugares y personas desde el inicio de la campaña de bombardeos aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero.
Hubo tres ataques en Europa y Estados Unidos, sin que se haya estableció responsabilidad iraní alguna.
Además del perpetrado contra la embajada en Noruega, un estadounidense de origen senegalés mató al menos a dos personas en Austin, Texas, en lo que el FBI considera que podría ser un acto terrorista.
Según el sitio de vigilancia SITE, el individuo expresaba en las redes sociales “opiniones pro régimen iraní y odio hacia los dirigentes israelíes y estadounidenses”.
En Bélgica, una sinagoga en Lieja fue objetivo de un ataque con un artefacto explosivo.
– “Nueva estrategia” –
Numerosos servicios de inteligencia europeos acusan a Irán de disponer de una red compuesta por agentes y delincuentes para llevar a cabo operaciones clandestinas.
“Redes criminales han sustituido cada vez más a los servicios iraníes en la ejecución de ataques violentos en el extranjero. Hay que partir del principio de que esta nueva estrategia va a intensificarse”, afirman los servicios austriacos (DSN) en su informe de 2024.
Estos subcontratistas proceden “del crimen organizado, de los cárteles de la droga, de las milicias proiraníes, de organizaciones terroristas, pero también son delincuentes aislados y miembros de bandas violentas”.
Activar estas redes de subcontratistas criminales sería la opción más probable y sencilla para Irán, señala Thomas Renard, director del Centro Internacional para la Lucha contra el Terrorismo (ICCT), con sede en Países Bajos.
Teherán podría también, según Renard, “activar las redes vinculadas a Hamás y Hezbolá en Europa”.
“Irán es el principal patrocinador de estas organizaciones, aunque puedan tener objetivos distintos de los de Teherán”, indica.
“Menos probable, pero muy grave, sería la activación de agentes iraníes infiltrados en Europa. Quemar a sus agentes suele ser una solución de último recurso”, sostiene el investigador.
Para Renard, queda por último la hipótesis de la acción de un individuo aislado, siguiendo el modelo de lo que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) pide a sus fieles.
“Estamos en un contexto tenso en el que pueden producirse acciones de individuos aislados, porque se encuentran en un ciclo de fuerte consumo de propaganda combinado con un ciclo mediático intenso que atraería mucha atención sobre un eventual ataque”, explica.
