En el corazón del municipio de Ramon Santana, dentro de la provincia de San Pedro de Macoris, existe un resort de lujo que lleva un nombre ajeno a su geografía: Playa Nueva Romana. Para muchos habitantes de la región, ese detalle no pasa por desapercibido. Es una omisión que borra identidad, historia y pertenencia. ¿Como es posible que un proyecto turístico ignore el nombre del territorio que lo acoge? Esta es la pregunta que resuena entre todos los macorisanos, y que merece ser respondida.
La provincia de San Pedro de Macorís, y en especial el municipio de Ramon Santana, tienen y sienten profunda inconformidad ante la decisión de los ejecutivos del Resort Playa Nueva Romana de promocionar su establecimiento como parte de una provincia distinta a la que geográficamente le corresponde.
Una reválida que no se olvida. San Pedro de Macorís y La Romana han compartido una historia de competencia, de orgullo, de lucha por destacar, y sobresalir. En los deportes, especialmente en beisbol y boxeo, en la música, en las letras, en la industria azucarera. Y ahora, cuando un proyecto turístico florece en nuestra tierra, se nos niega el crédito. Se nos borra del mapa. Se nos silencia.
No es solo un nombre. Es identidad. Para muchos, esto podría parecer un detalle menor. Pero para nosotros, los que hemos crecido entre las calles de San Pedro, los que hemos defendido nuestra cultura, nuestro arte, nuestros atletas, nuestros poetas y nuestro pueblo en sentido general, esto es una herida abierta. Porque no se trata solo de turismo, se trata de respeto. Se trata de reconocer una comunidad que ha dado tanto y que ahora ve como se le arrebata incluso el derecho de ser nombrada y reconocida.
Ramon Santana no es adorno. Es tierra de valiente. El municipio de Ramon Santa no es un simple punto en el GPS. Es una comunidad viva, con gente trabajadora, con sueños, con historia. Es parte esencial de San Pedro de Macorís. Y ver como se ignora, como se le sustituye por otro nombre, es un golpe al alma colectiva de nuestro pueblo. Y eso no podemos permitirlo sin alzar la voz. Alcémosla, las veces que sea necesario.
Exigimos dignidad. No pedimos favores. Pedimos justicia. Pedimos que se reconozca lo que es nuestro. Que se respete nuestra tierra, nuestra gente, nuestra historia. Que el Resort Playa Nueva Romana rectifique, que mire a su alrededor y vea el verdadero rostro de la comunidad que lo rodea.
Porque San Pedro de Macorís no se calla. Porque Ramon Santana merece ser reconocido. Porque nuestra identidad no está en venta.
Alzamos la voz para exigir que se reconozca lo que es nuestro. Que se respete a Ramon Santana. Que se honre a San Pedro de Macorís. No buscamos confrontación. Buscamos justicia.
En ese contexto, resulta urgente que el Ministerio de Turismo, en la persona de su titular, David Collado, intervenga para revisar y, si corresponde, paralizar las campañas promocionales que presentan información geografía inexacta sobre el proyecto Playa Nueva Romana. La promoción de destinos turísticos debe regirse por principios de veracidad y transparencia, especialmente cuando se trata de inversiones inmobiliarias que comprometen el patrimonio de ciudadanos nacionales y extranjeros. Permitir que se mantenga esta ambigüedad geográfica no solo afecta la credibilidad del sector, sino que también vulnera el derecho de los consumidores a recibir información clara y precisa.
