Hemos venido haciendo recomendaciones al presidente en torno al desarrollo de las habilidades psicomotoras de los estudiantes, no solo al ingresar a la universidad, sino desde la infancia. También hemos sugerido impulsar programas de formación en estas áreas, ya que muchos jóvenes que terminan la secundaria no cuentan con los recursos económicos para ingresar a la universidad ni poseen experiencia laboral.
Por ello, proponemos fomentar la colaboración con el sector empresarial, a través del Ministerio de Administración Pública, de manera que los estudiantes de bachillerato puedan acceder a experiencias laborales de medio tiempo, al menos desde tercero hasta sexto de secundaria. Esto les permitiría desarrollar competencias prácticas y adquirir mayor preparación para enfrentar los retos de la vida académica y profesional.
