La Iglesia Católica ha transformado profundamente la humanidad. Su primer gran aporte fue en el ámbito de la educación, con la creación de las universidades. En este campo de la investigación y el conocimiento se pueden mencionar instituciones como la Universidad de Cambridge, la Universidad de París y, sobre todo, la más antigua, fundada en el año 1088 en Italia: la Universidad de Bolonia.
Cada uno de estos hitos históricos de la Iglesia puede entenderse como invento, creatividad, servicio o verdad, pero todos tienen un hilo común: la promoción de la investigación, la ciencia y el arte. Estos serán los temas que estaremos abordando durante los próximos cinco días.
La Universidad de Bolonia, fundada en 1088, marcó un antes y un después en la historia. Allí se gestaron grandes avances y se desarrollaron registros fundamentales para la humanidad. Todo esto fue posible gracias a Irnerio, considerado el creador de la universidad, quien organizó las primeras reuniones académicas que luego se expandieron, permitiendo compartir conocimiento. Por eso, no basta con fundar instituciones: siempre es necesario que exista una visión y una persona capaz de ejecutar la obra.
