Brigadas contraincendios del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto a equipos interinstitucionales, trabajan a toda capacidad para impedir la expansión del incendio forestal que desde el pasado lunes afecta la Sierra de Bahoruco.
En el quinto día de labores continuas, el personal operativo mantiene un intenso despliegue en la zona con la expectativa de detener el avance de las llamas al aproximarse a vegetación de madera dura o árboles latifoliados, especies que funcionan como barrera natural.
La presencia de biomasa seca en los pinares mantiene focos activos en varios puntos, por lo que las labores se concentran en contener estratégicamente el siniestro.
Las operaciones se desarrollan en condiciones climáticas adversas debido a la fuerte sequía y las altas temperaturas que predominan en esta franja fronteriza.
Aunque la noche del jueves se registró una leve llovizna en el municipio cabecera de Pedernales, las precipitaciones no alcanzaron la cordillera. Sin embargo, este viernes la visibilidad en el espacio aéreo mostró una mejoría al disminuir la humareda en la zona.
La escasez de lluvias afecta severamente la parte alta de Pedernales y su área cafetalera, donde la baja en el caudal del río El Mulito obligó a paralizar temporalmente la hidroeléctrica que abastece de energía a las comunidades de Aguas Negras, Mencía y La Altagracia.
Altagracia Brea de González, directora provincial de Medio Ambiente, valoró el respaldo de comerciantes y comunitarios de Pedernales, quienes han aportado agua, alimentos y apoyo logístico a las brigadas que combaten la emergencia sin interrupción.
Importancia ecológica y ambiental de la Sierra
La Sierra de Bahoruco es uno de los tesoros naturales más valiosos de la República Dominicana y del Caribe insular.
Forma parte central de la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo (declarada por la UNESCO) y destaca por su valor estratégico en tres áreas fundamentales.
La Sierra alberga la mayor concentración de flora y fauna endémica de la isla Española, siendo el refugio de más del 30 % de las especies de orquídeas del país y el hábitat exclusivo de aves en peligro de extinción, como la chiriquí (Geotrygon leucometopia) y el zorzal de la Selle (Turdus swalesi).
Sus bosques de pino criollo (Pinus occidentalis) y bosques nublados constituyen ecosistemas únicos en el área del Caribe.
Asimismo, funciona como la principal cuenca hidrográfica de la región suroeste (Región Enriquillo), alimentando los ríos clave que abastecen de agua potable, riego agrícola e hidroelectricidad a comunidades de las provincias de Pedernales, Barahona e Independencia (como el río El Mulito y el río Nizzaito).
Su vegetación capta la humedad de las nubes y actúa como un amortiguador natural frente a la sequía extrema y el cambio climático.
La Sierra de Bahoruco es el motor de la producción cafetalera de alta montaña en la zona fronteriza.
Su preservación es pilar indispensable para el desarrollo turístico sostenible y ecoturístico del sur del país, protegiendo las cuencas que alimentan la franja costera de Pedernales y el Parque Nacional Jaragua.
