Moradores y comerciantes del municipio Pimentel, en la provincia Duarte, reclaman al Gobierno la terminación de los trabajos en la calle Las Mercedes, una de las principales vías, donde aseguran que las labores permanecen detenidas desde hace aproximadamente tres semanas.
Los residentes explicaron que la calle solo está a la espera del asfaltado, y que el Gobierno prometió terminarla en mayo y que estaría lista en cuestión de semanas, pero esa previsión no se ha cumplido.
La situación se torna más incómoda debido a las altas temperaturas de calor y el polvo que afecta a las familias, los comercios y los vehículos que transitan por la zona.
Pablo Diloné, propietario de un camión que utiliza la vía, aseguró que el mal estado de la calle también le ha ocasionado daños a su vehículo.

“Ese camión he tenido que llevarlo al taller a chequearle una hoja de muelle que se le ha dañado. Cuando se desarma el camión, sucede que tiene cuatro muelles rotas”, explicó.
Diloné atribuyó los daños a las condiciones de la vía y cuestionó quién asumirá los gastos de reparación de los vehículos afectados.
Wellington Mejía, nativo de Pimentel y quien regresó al municipio luego de vivir durante años en Nueva York, dijo que volvió buscando una vida más tranquila, pero que el polvo generado por los trabajos inconclusos se ha convertido en una molestia constante.

“Quería como una vida más sana, más limpia y todo este polvo me tiene loco. Por favor, atiendan nuestro llamado, nuestra súplica”, expresó.
Los residentes también dirigieron su llamado al presidente Luis Abinader para que disponga la conclusión de los trabajos.
Papi Guillén pidió al mandatario acudir en auxilio de los moradores y criticó la falta de seguimiento a los trabajos que se realizan en esa localidad.

“Tenemos demasiado tiempo con esta calle deteriorada, cada día más. Se hace el trabajo, pero como que no hay un seguimiento. Que terminen la calle porque nos estamos ahogando en el polvo”, manifestó.
Marleny, residente del lugar, sostuvo que las condiciones de la vía también afectan a los comerciantes y a los niños.
“El polvo nos está matando. Los negocios no adelantan, no progresamos, nuestros niños se nos enferman porque el polvo y el lodo nos tienen cansados”, afirmó.
De su lado, un comerciante conocido como Macho aseguró que la situación está afectando la actividad económica del municipio y que algunas personas han optado por marcharse.
“La gente se está yendo de aquí, no viene a Pimentel por la situación del pueblo. Tenemos no sé qué tiempo comiendo polvo, todo el mundo está enfermo”, señaló.
Mientras, Juan Jones pidió que, como medida provisional, las autoridades humedezcan la calle para disminuir el polvo, al tiempo que agilizan los trabajos de asfaltado.
“Esto no hay quien lo aguante, este polvazo. Que traten de buscar la forma de agilizar el asfaltado de esta calle para ver si uno puede vivir con una tranquilidad mejor”, manifestó.
Los comunitarios esperan que las autoridades retomen las labores y concluyan el asfaltado para poner fin al polvo y al deterioro que, aseguran, afecta la movilidad, los negocios y la convivencia de los residentes.
