En mi anterior artículo en este medio expuse las razones del porque la económica dominicana está mostrando cifras asombrosamente positivas en materia de crecimiento, flujo de divisas, estabilidad cambiaria, sostenibilidad fiscal, etc. (solo la inflación esta alta, 5.67% a junio, por encima de la meta del 4% del BCRD). Y todo eso ocurre en un mundo convulsionado por las guerras y las tensiones geopolíticas. Ahora le toca el turno a las entidades financieras y calificadoras de riesgo.
Estas entidades destacan la estabilidad macroeconómica de la República Dominicana y sus perspectivas de crecimiento económico, valorando positivamente recientes medidas fiscales
Una de ellas es la de J.P. Morgan, que elevó su previsión de crecimiento para la economía dominicana en 2026, de un 3.5 % a un 4.3 %. La entidad atribuye esa revisión al desempeño de la actividad económica, superior al previsto, y a la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país.
Por su parte, Bank of America mejoró su recomendación sobre la deuda externa dominicana. Considera el turismo como uno de los principales factores que respaldan el crecimiento económico y fortalecen el atractivo de los bonos soberanos para los inversionistas internacionales. Fitch Ratings evaluó de manera favorable el Plan Anticrisis. Según la calificadora, la legislación contribuiría a amortiguar el impacto fiscal por los precios internacionales del petróleo y reforzaría la sostenibilidad de las finanzas públicas. El informe también señala que el fortalecimiento de la recaudación y la recuperación del crecimiento económico podrían favorecer, en el mediano plazo, la evolución de la calificación soberana de la República Dominicana.
Los economistas de Banco Santander coincidieron en que las medidas aprobadas recientemente fortalecen la capacidad de respuesta de la política fiscal, reducen riesgos para las cuentas públicas y mejoran los indicadores relacionados con la liquidez y la sostenibilidad de la deuda. La entidad bancaria considera que el país podría incrementar las posibilidades de una mejora futura en la calificación crediticia dentro de la categoría BB. Finalmente, la campaña opositora que habla sobre el crecimiento de la deuda en términos absolutos, obvia, malintencionadamente, que la relación Deuda/PIB del país se mantiene en alrededor del 60%, mucho menor a la registrada durante la pandemia (72% del PIB). Un nivel de deuda moderado y manejable en una economía en franco crecimiento. Todo ello, a pesar de los agobiantes problemas externos; aranceles unilaterales, factura petrolera y aumento de precios de alimentos, fertilizantes y transporte marítimo.
