El panorama de la salud mental en la población envejeciente de la República Dominicana revela cifras alarmantes.
Según el informe anual de Estadísticas Sociodemográficas de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), un total de 160 adultos mayores se quitaron la vida en el último año.
La realidad que se vive en las emergencias médicas respalda esta problemática. De acuerdo con Anya Alcántara, encargada de la Unidad de Intervención en Crisis del Hospital Docente Doctor Francisco E. Moscoso Puello, al menos 12 adultos mayores de 60 años son referidos mensualmente a ese departamento a causa de la depresión.
Con estas declaraciones coincide Priscila Santana, geriatra del mismo centro médico, quien afirmó en entrevista para Listín Diario que el volumen de envejecientes con este trastorno del estado de ánimo es sumamente elevado.
“Aquí vemos un alto porcentaje de pacientes geriátricos con depresión”, advirtió la especialista, tras agregar que muchos de estos ancianos ya padecían el trastorno desde etapas previas, pero las enfermedades físicas propias de la edad suelen agravarlo o activarlo.
Las causas del vacío
Ambas especialistas coinciden en que los detonantes del trastorno depresivo en personas mayores de 60 años están estrechamente vinculados a factores sociales y afectivos: problemas familiares, la soledad, el abandono, el sentimiento de improductividad, los maltratos, la falta de atención y cuidados, la mudanza forzada de su hábitat conocido o el sentirse una carga para los suyos.
“Al hacer la historia clínica, vemos su antes y su después. Al indagar qué lo llevó a la depresión, el familiar suele comentar que comenzó luego de que murió el esposo, después de que le mataron a un hijo, o porque los hijos le vendieron la tierra”, relató la doctora Santana.
Intentos de suicidio en “meseta”
La doctora Alcántara aseguró que, aunque no disponía de las cifras exactas al momento de la entrevista, los casos de intento de suicidio en este segmento de la población son aún más alarmantes que los suicidios consumados.
La psiquiatra reveló que durante la pandemia del covid-19 aumentó de forma drástica la tasa de tentativas de autoeliminación y, preocupantemente, se ha sostenido en el tiempo. “Lamentablemente, esto se quedó como una meseta, no bajó en la pospandemia”, reveló.
Para evitar desenlaces fatales, el protocolo de la unidad consiste en dar un seguimiento continuo mediante consultas eventuales a aquellos pacientes que no requieren internamiento. “A veces solo necesitan una ayuda psicológica; otros solo necesitan ser escuchados por sus hijos”, reflexionó Alcántara.
El muro del estigma
Contabilizar con exactitud los suicidios consumados en adultos mayores sigue siendo un reto complejo debido al “gran estigma familiar y social que todavía rodea a la psiquiatría”, explicó la encargada del área de Salud Mental.
“Cuando un adulto mayor se suicida, los familiares tienden a reportar que la muerte se debió a otra causa, lo que dificulta el rastreo real de los casos”, señaló Alcántara, quien lamentó que la salud mental no reciba la atención prioritaria que requiere en la sociedad. Su departamento llega a asistir hasta a 25 pacientes diarios de todas las edades en el área de emergencias.
Males más comunes en la vejez
En el aspecto físico y cognitivo, la geriatra del Moscoso Puello detalló que entre las afecciones más frecuentes en los pacientes evaluados figuran la demencia, los accidentes cerebrovasculares (ACV), el deterioro cognitivo (disminución de la memoria, el lenguaje y la atención), la sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular) e incontinencia urinaria en los hombres, esta última provocada de forma común por la hiperplasia prostática benigna (HPB).
Por el lado de la salud mental, las depresiones lideran las consultas en este rango de edad, seguidas de los trastornos delirantes y los cuadros demenciales.
Para hacer frente a esta demanda, la Unidad de Intervención en Crisis del hospital ofrece un portafolio que incluye psicoterapia, terapia electroconvulsiva, psicoeducación, manejo de crisis aguda y consulta externa. Asimismo, cuenta con un programa de medicamentos de Alto Costo y asistencia de los departamentos de Trabajo Social y Jurídica del centro. La unidad dispone de ocho camas de internamiento con un tiempo de rotación de 7 a 14 días por paciente.
Radiografía estadística y amparo legal
El reporte de la ONE añade otras causas de muerte trágicas en la población envejeciente del país: 749 fallecieron por accidentes de tránsito, 159 por homicidios, 65 por ahogamiento y 38 resultaron electrocutados.
A nivel de asistencia, el documento de la ONE indica que el país cuenta con 151 centros de atención al adulto mayor y que el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) ofreció asistencia a 57,587 ciudadanos.
¿Qué dice la ley?
La Ley sobre Protección de la Persona Envejeciente (No. 352-98) define como persona mayor a todo aquel con más de 65 años (o menos si experimenta cambios progresivos debido al envejecimiento).
La normativa prioriza el amparo de aquellos que sufran alguna discapacidad, se encuentren en condición de viudez, desamparo, enfermedad incurable, institucionalización, reclusión o que padezcan trastornos mentales, garantizando asistencia médica, nutricional y social a quienes perciban ingresos inferiores al salario mínimo.
